Consejos para los gastos y pagos al convivir con un amigo

Antes de empezar ha dar el consejo, os recomiendo que reviseis las instalaciones donde vamos a estar viviendo. Ya que en algunos casos los electrodomesticos que tenemos son muy antiguos y consumen bastante energía. Uno de los casos más persistentes. Es el tema de calderas, la mayoria son antiguas o son poco modernas.

Nuestro consejo, si claramente os llega a pasar esto. Es abrir una cuenta de ahorros compartida y comprar nuevos electrodmesticos para que puedan consumir menos. Como por ejemplo; caldera junkers, radiadores electricos, suelo radiante etc..

Compartir la residencia con un amigo puede ser una enorme solución a nuestras contrariedades económicas. La renta, las expensas, los gastos de impuestos y servicios se dividen a la mitad, puesto que cada cual paga su parte cada mes; y esto es un enorme alivio para el bolsillo de los dos.

Si convives con un hermano, probablemente las reglas de residencia van a ser bastante afines. Con un amigo, en cambio, vas a deber pautar los códigos de convivencia, y conversar todos y cada uno de los acontencimientos a fines de eludir enfrentamientos. Asimismo puedes publicar avisos de vivienda compartida en tu universidad o bien en tu trabajo, y empezar a compartir con un extraño que, probablemente, va a pasar a ser amigo en escaso tiempo.

Otra idea esencial es establecer un ahorro de urgencia. Esto es particularmente útil si los ahorros se sostienen en una cuenta corriente en la que los dos van a tener control y acceso. Si el monto mensual es, por poner un ejemplo, de ciento cincuenta, cada uno de ellos va a deber aportar setenta y cinco. Mas si cada uno de ellos aporta ochenta al mes, se va a contar con un sobrante para casos de emergencias. En el caso de separarse los cohabitantes, este fondo puede liquidarse y dividirse en partes iguales, encarando tal vez los gastos de mudanza.

Los retrasos en estos pagos pueden representar enfrentamientos y también inconformidades. Ante cualquier inconveniente, lo mejor es el diálogo como primera medida, para buscar una solución conjunta a cualquier eventualidad que se pudiese presentar, para cualquiera de los compañeros de residencia.

Leave a Reply